• “Tintín es una lectura que puedes releer tantas veces como quieras, nunca se acaba”
  • Para los coleccionistas de este género, esta tienda es un lugar de culto

PATRICIA ZARRALUQUI

LILIANA NEVA


Las aventuras del intrépido Tintín consiguen atrapar al lector en una atmósfera de riesgo, amistad, risas y espionaje. Roberto Sanz, dueño de la tienda La Flor de Chamberí (Madrid) y escritor, transmite su pasión por Tintín desde el primer momento en el que uno pisa su tienda.

El primer cómic de Tintín que tuvo Roberto Sanz Naranjo fue un regalo de los Reyes Magos a los doce años. Hasta ese momento, se escapaba a la biblioteca de su ciudad para sumergirse en la lectura de sus aventuras favoritas. Con el paso de los años, Tintín se fue convirtiendo en una forma de vida, y ha seguido consumiendo cada página de cada cómic que salía a la venta. Es un tintinófilo que tiene la suerte de poder dedicarse a su pasión.

El Tintín de 1’5 m. en el escaparate de la tienda La Flor de Chamberí (Madrid) se ha convertido en un auténtico símbolo. Foto: Patricia Zarraluqui

Ahora, con barba y unos cuantos años más desde aquel 6 de enero, Roberto Sanz nos recibe en su tienda de la calle Donoso Cortés de Madrid. En el número 20 se encuentra desde finales de 1985 La Flor de Chamberí, una tienda pequeña que sorprende a los viandantes por el Tintín de metro y medio que ocupa uno de los escaparates.

Poner un pie en el local de Roberto supone trasladarse al universo de Tintín. Los cuadros, las camisetas con aire vintage, las figuras de resina que ocupan las estanterías, el mostrador en blanco y rojo que recuerda al famoso cohete o los múltiples carteles que decoran su interior, permiten que el adulto tintinófilo regrese a su infancia, pero a su vez atrae a los más pequeños, inculcados por sus padres o tíos, o que han aprendido a reconocer el valor de Tintín gracias a la película de Steven Spielberg  Las aventuras de Tintín: el secreto del unicornio.

Tintín, Milú y el cohete espacial, los tres iconos de las aventuras. Foto: Patricia Zarraluqui

Cuando se le pregunta a este librero y también escritor acerca de la idea de abrir una tienda con la temática de Tintín, solo puede contestarnos que fue por pura pasión. Él es uno de los primeros en España que decidió embarcarse en esta aventura. Fue hace 31 años. Ahora, más tiendas especializadas se han unido como consecuencia del estreno de la película. Han visto en el público fiel de Tintín un objetivo de mercado rentable. Roberto cuenta que, sobre todo, acuden a su local lectores de su generación, aquellos nostálgicos que vivieron su infancia rodeados de las historias de este intrépido periodista y que buscan revivir recuerdos con un tendero que comparte su afición, convirtiendo la compra en una experiencia enriquecedora para ambos. “Los clientes pueden venir aquí, miran las novedades, las figuras que han salido… Pero es algo más, llegan y me comentan el último detalle que han descubierto en uno de los álbumes y nos podemos pegar hablando una hora. Aunque luego se vayan sin comprar, esa experiencia no te la da internet”, cuenta Roberto con la sonrisa que lo caracteriza.

Este entrañable librero mantiene con sus clientes habituales —que han dejado de ser meros clientes para convertirse en los mejores interlocutores— conversaciones donde desentrañan algunos misterios que se esconden tras las viñetas de cada uno de los álbumes.

Tintín es una lectura que puedes releer tantas veces como quieras, nunca se acaba. Cada vez que vuelvo a un álbum, descubro detalles en los que no había reparado”, afirma Roberto.

María, su mujer, también se considera una aficionada de Tintín. Acompaña a su marido en una pasión que han convertido en su trabajo. Nos cuenta que los clientes vienen buscando novedades. Para los coleccionistas de este género, la tienda de Roberto es un lugar de culto. Llegan con pedidos de todos los rincones de España y hasta del extranjero, tanto de álbumes de Tintín como de figuras. Intentan llevarse todos los números de una tirada de Tintín para luego intentar revenderlos a otros coleccionistas que están dispuestos a pagar lo que se les pida con tal de tener todos los números de esa tirada tan exclusiva y escasa.

Roberto Sanz y su mujer María en el mostrador de la tienda. Foto: Patricia Zarraluqui

De todo lo que encontramos en La Flor de Chamberí, Roberto tiene claro que lo que tiene más valor para él son los veinticuatro álbumes colocados ordenadamente en una de las estanterías centrales de la tienda, donde se narran todas y cada una de las aventuras de este célebre periodista belga.

Muchos clientes que acuden a la tienda buscan cómics en versión original (francés). En ocasiones, algunas traducciones no se adecuan totalmente al sentido del texto. Un ejemplo es la traducción de los insultos del capitán Haddock, compañero de aventuras del reportero, que, al pasarlos al español, pierden su esencia. Por ello, “el lector que sabe francés disfruta mucho más de la lectura”.

Roberto, movido por su pasión por Tintín, escribió Syldavia o el soñador errante, una novela donde construye una historia ficticia vinculada con Las aventuras de Tintín. La obra cuenta la historia de un individuo al que le diagnostican depresión y los médicos le aconsejan que viaje para olvidarse de sus problemas. Al no motivarle nada en la vida, decide hacer un viaje en busca de Tintín. Se dirige a Syldavia (país imaginario que también aparece en los álbumes), y en la búsqueda suceden todo tipo de peripecias. Como el soñador errante de su novela, Roberto y todos los tintinófilos sueñan con vivir una nueva aventura junto a su personaje preferido del cómic franco-belga.

Algunas curiosidades en los cómics de Tintín

Roberto nos desvela el misterio que se esconde tras algunos personajes o detalles que podemos encontrar en los  distintos álbumes de este intrépido periodista belga. Como ya nos ha explicado anteriormente, este tintinófilo ha ido descubriendo los secretos que se esconden en los cómics de Tintín a través de búsquedas, re-lecturas,  documentación y  las aportaciones de sus clientes.

El cetro de Ottokar

El octavo álbum El cetro de Ottokar (Le sceptre d’Ottokar) de la serie Las aventuras de Tintín cuenta la historia de cómo Tintín viaja a la nación balcánica de Syldavia para destapar una trama de delincuentes que pretenden robar el cetro medieval de Ottokar IV y provocar la abdicación del rey. En la página 59 de este álbum aparecen distintos personajes que a simple vista no reconoceríamos, pero que esconden una historia y están puestos a propósito en el gran salón junto a Tintín y Milú:

  1. Georges Prosper Remi (1907-1983), conocido con el seudónimo de “Hergé”, el autor de Las aventuras de Tintín.
  2. Germaine Kieckens (1906-1995) fue la primera mujer de Hergé.
  3. Paul Prosper Remi, el hermano menor de Hergé del que se inspiró para crear el carácter y el aspecto de Tintín.
  4. Edgar Pierre Jacobs (1904-1987) fue un ilustrador belga conocido por su serie Blake  y Mortimer. Colaboró con Hergé en algunos álbumes de Tintín.
  5. Jacques Van Melkebeke (1904-1983) escritor de tira cómica franco-belga. Fue amigo de Hergé y participó en el desarrollo de algunos álbumes de Las aventuras de Tintín. Aparece también en Tintín en el Congo, en la 1ª viñeta junto a Hergé y Jacobs. Y además, en la página 2 de El Secreto de Unicornio, penúltima viñeta, en primer plano.
  6. Pintor holandés de la época.

    Álbum 8º El cetro de Ottokar de Las aventuras de Tintín. Fuente: extraída del álbum
Tintín en el Tíbet

En el vigésimo álbum, Tintín en el Tíbet, nuestro protagonista se dirige al Tíbet después de haber tenido una visión donde su amigo Tchang Tchong- Jen está moribundo después de sufrir un accidente de avión en el Himalaya. En las esquina superior derecha de la última página de este álbum, se encuentra una pequeña mancha en el aire que simboliza al personaje del lama Rayo Bendito levitando.

Rayo Bendito a punto de levitar. Álbum 20º Tintín en el Tíbet de Las aventuras de Tintín. Fuente: extraída del álbum
En esta viñeta se puede ver a Rayo Bendito levitando a la derecha. Álbum 20º Tintín en el Tíbet de Las aventuras de Tintín. Fuente: extraída del álbum

 

Paisajes del Himalaya
Paisaje del Himalaya. Álbum 20º Tintín en el Tíbet de Las aventuras de Tintín. Fuente: extraída del álbum

Otra de las curiosidades que encontramos en este álbum es la perspectiva que nos presenta esta viñeta. Una secuencia extraordinaria donde se pueden ver los fabulosos paisajes del Himalaya y la técnica del dibujo tan precisa que utiliza Hergé. Se observa que el fondo está unificado, pero los personajes aparecen en cada viñeta. El primer plano es individual pero el fondo se mantiene igual y, sin embargo, no chirría en absoluto.

Tupé de Tintín

El característico tupé de Tintín se dibujó en 1929 en una viñeta del primer álbum: Tintín en el país de los soviets. Su autor, Hergé, era un fanático de los automóviles, sobre todo de los de colección. En este álbum se puede observar cómo el flequillo de Tintín, por la velocidad que lleva el coche, se va hacia atrás a modo de tupé. Desde entonces, Tintín aparecerá siempre con ese característico tupé en cada uno de los álbumes.

Figura de resina de Tintín en motocicleta en blanco y negro, como homenaje a los primeros dibujos de Tintín. Foto: Patricia Zarraluqui
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