• “Del cómic al cine se permiten todas las licencias del mundo, la industria audiovisual maneja las historietas a su antojo y a veces se cargan algunas buenas historias”
  • “Hoy, dibujar para Marvel y DC es un objetivo, pero hace veinte años todavía era una utopía”

PUY PORTILLO


Se cumplen 40 años del nacimiento de las películas y cómics de Star Wars, la ya mítica saga que el pasado año lanzó una nueva serie: la protagonizada por el mejor piloto de la galaxia, Poe Dameron. Ángel Unzueta es su dibujante, aunque por sus manos han pasado muchos superhéroes más.

No tiene superreflejos, tampoco posee un escudo indestructible, ni cuenta con la destreza suficiente para pilotar naves galácticas. No, Ángel Unzueta (Ordicia, Guipúzcoa, 1969) no ha nacido con superpoderes, pero sí cuenta con un don innato para plasmarlos sobre el papel. Y además, tiene fama de hacerlo con extraordinaria rapidez.

Hace veinte años que este dibujante guipuzcoano quiso probar suerte en las grandes ligas del cómic estadounidense, y llamó a la puerta de Marvel y DC. “Entonces, debutar en estas editoriales era la hostia, una utopía”, evoca con mirada brillante y sonrisa de orgullo. Cuenta que las cosas han cambiado mucho desde entonces y que ya no existen tantas barreras de entrada. “Hoy ha dejado de ser una utopía para convertirse en un objetivo, complicado pero alcanzable”, asevera. La creación de la figura del agente y la entrada previa de otros dibujantes españoles como Rafael López Espí, Carlos Pacheco o Salvador Larroca ayudaron a suavizar el camino a quienes vinieron detrás.

El dibujante vasco trabaja ahora para la serie ‘Poe Dameron’ de ‘Star Wars’. Tiene que entregar a Marvel una página diaria. Foto: Puy Portillo
Detalles de su mesa de trabajo. Foto: Puy Portillo

En sus veinte años de profesión, han pasado por su lápiz personajes que ya ocupan un lugar de honor en el podio del cómic americano: Lobezno (Marvel), Wonder Woman (DC), Flash (DC) o Capitán América (Marvel). Con estos dos últimos —confiesa— son con los que más ha disfrutado. Todavía recuerda cuando tuvo en sus manos el primer guion americano que convirtió en dibujo: “Fue una experiencia religiosa. Aunque, al no dominar todavía el inglés, había diálogos que no entendía, por lo que tuve que contratar a un traductor”.

Del cine al cómic

Ya con un perfecto dominio del inglés y con la experiencia que dan dos décadas en el oficio, desde hace un año Ángel Unzueta es el dibujante oficial de la serie Poe Dameron de Star Wars. Se trata de unos cómics surgidos a partir del nuevo personaje de la última película de la saga: Episodio VII: El despertar de la Fuerza. Poe Dameron es un intrépido piloto de la Resistencia, valiente y atractivo, una pieza fundamental para mantener a raya la Primera Orden. Unzueta traza sus aventuras desde el estudio su casa de Zarauz, un estudio impoluto, ordenado, luminoso y tan blanco, que bien podría confundirse con la armadura del Ejército Imperial. O con el vestido de la general Leia.

Detalle de una de las viñetas de ‘Poe Dameron’ en su proceso de creación. Foto: Puy Portillo

Precisamente, hace 40 años, en 1977, George Lucas creó el universo galáctico para la gran pantalla. Debido a su arrollador éxito en taquilla, ese mismo año Marvel empezó a adaptar los lances galácticos al formato de la historieta. El dibujante vasco relata que, aunque ambos lenguajes se retroalimentan, siempre hay más directrices, y muy claras, del cine al cómic, y no solo en esta saga, sino también en cualquiera que nace del papel y se adapta a la pantalla. “Del cómic al cine se permiten todas las licencias del mundo, la industria audiovisual maneja las historietas a su antojo y a veces se cargan algunas buenas historias”, asegura. “En Star Wars, te tienes que ceñir al aspecto físico de los actores”, añade.

Proyectos en Europa

Aunque Unzueta reconoce que cuando se estrenó la primera película de Star Wars le impactó mucho, estos no fueron los cómics de su infancia: “Los primeros tebeos que leí fueron El Capitán Trueno y El Jabato, que me los compraba mi padre todos los fines de semana y yo los leía por la mañana en la cama”. También se acuerda de cuando sus libros del colegio estaban repletos de dibujos, y de cuando con diez años ya pintaba sus pequeñas historietas.

Son estas obras españolas y las de otros autores europeos las que más le han influido en su trabajo. Por eso, además de publicar para las grandes editoriales estadounidenses, también ha hecho proyectos para el mercado europeo. Cara de Ángel y Reliquias son dos ejemplos, ambos guionizados por Koldo Azpitarte, con quien ahora está desarrollando un nuevo proyecto que saldrá a la venta en unos meses.

Ángel Unzueta también ha realizado obras para el mercado europeo. Una de ellas es ‘Reliquias’. Foto: Puy Portillo

Unzueta es pionero en España en el uso de técnicas de color infográfico. Asegura que hoy no podría dibujar los pedidos de Marvel sin ordenador, aunque no por ello ha dejado de ilustrar con tinta y papel. De hecho, hace dos años publicó El arte de Ángel Unzueta, un libro donde se recogen todas sus creaciones a mano. “Creo que dibujar de esta manera sigue siendo esencial en el mundo del cómic”, asevera.

En cuanto al panorama del cómic en España, está convencido de que hay suficientes mimbres para sostener una industria que, además, va a la alza. Sin embargo, también es consciente de que muy pocos autores pueden vivir únicamente publicando sus obras en España, por lo que tienen que trabajar también para el extranjero.

Mejor de villano

Aunque no siempre ha vivido del cómic —durante varios años tuvo sus propias empresas de publicidad y marketing—, Unzueta nunca quiso dejar del todo el tebeo. “Traté de seguir en contacto con este mundo visitando salones de cómic, hasta que un día me di cuenta de que la gente se había olvidado de mí”. Y picándole de nuevo el gusanillo, en 2007 volvió a lanzarse al mercado americano. Asegura que lo más exigente de esa industria son los plazos de entrega. “Tengo que enviar una página cada día para que el número mensual se publique a tiempo. Soy consciente de que estoy en una cadena de montaje, pero también me dan una libertad total para dibujar”, indica. Muestra de ello es la licencia que se tomó su amigo y también dibujante Salvador Larroca en el número 28 de la colección Star Wars, donde introdujo a Alonso de Entrerríos, el protagonista de la serie española El Ministerio del Tiempo que interpreta Nacho Fresneda. Incluso se autorretrató en algún otro número de la serie.

¿Y tú, si tuvieras que incluir una cara real en una de sus viñetas, a quién retratarías?

— Yo también me dibujaría a mí mismo. ¿Por qué no?

¿De héroe o de villano?

— Quizá de bueno, de héroe. Espera. Mejor de villano. Hacer de villano también tiene su punto. Sí, sería divertido.

 


Obra de cómic favorita. El príncipe valiente.

¿Un personaje suyo? He disfrutado mucho con Flash y Capitán América, pero sobre todo con los que he creado yo.

Fuentes de inspiración. Harold Foster, Richard Corben, John Buscema y Juan Luis Landa.

Comienzos. Aunque de pequeño dibujaba alguna viñeta, nunca pensé en dedicarme profesionalmente al cómic hasta pasados los veinte o veinticinco años. Y empecé porque había en mí una necesidad natural de contar historias, y lo que me ha otorgado la naturaleza es la habilidad de dibujar.

Forma de trabajar. De cinco a trece horas al día, más cerca de trece que de cinco. Y soy muy maniático con el orden. En el caos no funciono bien.

Y cuando no trabaja, ¿qué hace? Surf, esquí, cine, cómic… Aunque tampoco soy muy friki.

¿El cómic en España goza de buena salud? Hay mucho talento y goza de muy buena salud en términos de aceptación social, algo que hace unos años no era tan evidente. Yo siempre he intentado dignificar la profesión.

¿Qué aporta el cómic a la forma de contar historias? Un canal de comunicación distinto y riquísimo, que debería tener mucha más importancia de la que tiene.


 

Foto de portada: Ángel Unzueta el pasado 4 de febrero en el Salón de cómic y manga de San Sebastián, donde participó en una mesa redonda junto a otros dibujantes de Marvel y DC. Foto: Puy Portillo

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